Nadal entrenó por la mañana en Aorangi Park, la instalación anexa al All England Club, y jugó por la tarde su primer partido de exhibición, de los dos programados, en el Aspall Tennis Classic, con sede en otra entidad exclusiva y con larga trayectoria, el Hurlingham Club.
Rafa Nadal ha perdido 6-3 y 6-3, en una hora de encuentro, ante el croata Marin Cilic, mucho más rodado en una superficie que ya pisó en competición la semana anterior llegando a la segunda ronda del ATP de Queen’s. Ejecutó 10 ‘aces’. Entregó su saque de entrada, todavía frío, pero luego resultó intocable con su continuo ‘bombardeo’.
El doce veces campeón de Roland Garros no compite en césped desde que perdiera la semifinal de Wimbledon 2018 ante Novak Djokovic. La semana pasada empezó su adaptación al verde en Santa Ponça, pero precisa recobrar automatismos en hierba, una superficie en las antípodas de la tierra batida.
Nada que sea desconocido para el balear, que entregó cuatro veces su saque. Está ensayando el servicio más potente y eléctrico que le diera buen rendimiento en el Open de Australia, que apartó en la gira de arcilla porque no se sentía tan cómodo.
También se notó que ponía mucha precaución en esos movimientos cortos pero explosivos que requiere la hierba. El KO ante Cilic, 30 años, 18º ATP, finalista de Wimbledon 2017 y dos veces campeón de Queen’s, no tiene mayor alcance para el rey de la ‘Catedral’ en 2008 y 2010, con tres finales más perdidas (2006, 2007 y 2011). Nadal tiene asimismo en su palmarés el Queen’s de 2008.








