Entre tantos males que enfrenta nuestro enfermo fútbol ecuatoriano, salió a la luz el caso de jóvenes futbolistas con edades adulteradas que participaron en el campeonato ecuatoriano y fueron convocados para representar a la selección Sub 17.
En este sentido, desde que en Ecuador se conoció que algunos de los integrantes de esta selección tenían documentación falsa, los medios de comunicación y la sociedad se ha preguntado quién es el verdadero responsable de este desorden. Quién o quiénes les propusieron a los futbolistas olvidar la dignidad y la ética en busca de la fama y la fortuna.
La vergüenza de unos pocos, se convirtió en la vergüenza de muchos en el país, a tal punto que la pregunta que circulaba en redes sociales y otros medios era, si la «Mini Tri» debía participar en el mundial al que había clasificado.
Estas preocupaciones trascendieron solo a nivel nacional, porque en el ámbito internacional los reclamos de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) presentados ante la Conmebol y las denuncias de los periodistas de este país quedaron sin validez al ver en el sorteo que la selección de Ecuador estará presente y tendrá que enfrentar a Honduras, Malí y Bélgica.
Durante un mes se han pronunciado investigadores, asambleístas, abogados, directores técnicos, padres de familia, dirigentes de los clubes y hasta el mismo cuerpo técnico de la «Mini Tri», es decir, una lista innumerable de personas alrededor de este tema. Sin embargo, todavía no se conoce quienes fueron los responsables de tantos engaños, que lo único que provocaron fue beneficiarse y manchar la dignidad o lo que queda del fútbol ecuatoriano.
En términos de comunicación corporativa, la imagen y reputación de las instituciones se ven perjudicados y no les queda más que recurrir a estrategias emergentes como la “separación de jugadores”. Las ruedas de prensa de último momento para aclarar denuncias o publicaciones en torno a este tema. Bejamin Franklin solía afirmar que “la porcelana y la reputación se dañan con facilidad pero nunca se los puede reparar completamente”.
Con estos antecedentes se abre un nuevo archivo para guardar este nuevo capítulo del fútbol sudamericano y ecuatoriano: con la bronca de los uruguayos, porque se quedaron sin mundial, y la esperanza de que la selección de Ecuador tenga por lo menos una buena participación, tratando de ignorar los comentario de los presentes.








