El fútbol capitalino vive una semana muy especial. ¿La razón? Se viene el denominado «Súper Clásico» Aucas vs. Liga Deportiva Universitaria.
Este es, sin duda alguna, el partido con mayor historia en el fútbol de Pichincha, que tiene vieja data y una gran rivalidad: “orientales y albos” han sido los “ responsables” de que esta pasión crezca, se desarrolle y más allá de los malos momentos vividos especialmente por el Aucas se mantenga en el tiempo, conserve ese atractivo y picante que hace que este clásico se mantenga vivo a través de los tiempos.
Los choques entre Liga y Aucas empezaron en el viejo y querido estadio de El Arbolito, ese entrañable escenario que lamentablemente los quiteños no supimos conservar. Allí se disputaron reñidos cotejos con resultados para unos y para otros que fueron desde el principio edificando una rivalidad que muy pronto ganó notoriedad, expectativa e interés entre los aficionados para convertirse así en el clásico de Quito. El primer choque se realizó el 22 de Abril de 1945. Aucas se impuso por 2 tantos a 1.
Con el pasar de los años este duelo pasó a tener como escenario principal el Estadio Olímpico Atahualpa. Cuántas emociones, cuántas alegrías y también lágrimas derramaron las dos hinchadas por igual. Quizá uno de los memorables e inolvidables “clásicos” fue aquel que se disputó en 1973.
En esa temporada, por situaciones reglamentarias, los dos equipos militaban en la segunda categoría del fútbol de Pichincha, la popularidad e idolatría de Aucas, y la creciente hinchada de Liga Deportiva Universitaria provocaron un hecho muy especial, ya que aún estando en la segunda categoría, era mucho mayor el poder de convocatoria de estos elencos sobre todos los demás equipos que estaban en la primera división. La verdad lo de Aucas y Liga en ese año fue un fenómeno social y el corolario de este episodio se produjo en una noche de viernes, de una tarde y noche fría y lluviosa, que no fue obstáculo para que más de 40 mil personas repletaran las instalaciones del “coloso” del Batán, y unos 15 mil aficionados más se quedaran en las afueras pugnando por ingresar. Esa noche fue triunfo de Liga Deportiva Universitaria 3 a 1. Aquel partido fue bautizado como el “clásico de la neblina” que hace pocos años fue declarado por el Municipio de Quito como Patrimonio Deportivo de la Ciudad.
La década de los 70 y 80 fueron de claro dominio “universitario” Liga incluso levantó 2 títulos en el 74 y 75, que fue marcando una superioridad ante el cuadro “oriental”. Las malas administraciones y dirigencias llevaron a que el equipo popular incluso perdiera la categoría y tuviera una tránsito permanente entre la serie A y la serie B de nuestro balompié.
En definitiva las estadísticas y los números son concluyentes, reflejan que Liga mantiene una paternidad: 101 partidos se han disputado, en 54 oportunidades el triunfo fue para el equipo “merengue”, 25 encuentros terminaron empatados y 22 triunfos fueron para el “Papá”.
La historia está escrita y es muy conocida. En los últimos 8 años Aucas tocó fondo, llegando incluso a correr el riesgo de desaparecer. Años duros en lo deportivo y económico, años en los que deambuló entre la segunda categoría y la serie B. Pero no hay mal que duro 100 años ni cuerpo que lo resista, dice un viejo refrán, y en este 2015 Aucas volvió a la división de honor del fútbol ecuatoriano y su retorno ha hecho renacer este viejo y querido clásico.
El estadio del sur registró un llenazo espectacular para el primer choque de la temporada que terminó igualado 1 por 1, en el partido de vuelta, de la primera etapa disputado en la Casa Blanca, Liga se impuso por la mínima diferencia.
Son estadísticas y números que sirven para realizar cálculos y proyecciones pero que, a la hora de que suene el silbato del juez este domingo empezará otra historia, otro capítulo, que incrementará y alimentará este clásico inmortal.








