De a poco, y escandalosamente, el fútbol se vuelve más loco. Recuerdo cuando al inicio de este nuevo milenio el precio máximo por los fichajes de los verdaderos cracks llegaba, y con bulla, a los 60 millones de dólares, aproximadamente. Pero claro, se hablaba de Luis Figo, verdadero astro de este deporte.

Pero apenas casi dos décadas después ese valor, es irrisorio en el mercado de pases, tan solo para contratar suplentes. Recientemente, Chelsea de Inglaterra invirtió 92 millones de dólares por el delantero alternante del Real Madrid, Álvaro Morata.

Hoy hay menos cracks de verdad de lo que el entorno futbolístico crea para generar ilusiones de marketing, con el fin de impulsar un comercio alrededor de determinados personajes. Son más hábiles en el Play Station, de lo que son en la cancha.

Fue ya en 2009 un escándalo la contratación de Cristiano por 111 millones de dólares, siendo el primer jugador que superaba un centenar de millones en la historia del rey de los deportes. Tras su contratación por el Real Madrid, los clubes intentaron cada vez más acercarse a este monto, siendo el mismo club madrileño en estar cerca de esta cifra al contratar a Gareth Bale. Posteriormente, Manchester United venció el récord de los «merengues» al llevárselo a Paul Pogba.

Tras esta loca e incontrolada «gastadera» de plata, el mismo Top 10 de contrataciones en la historia del mundo cambió y brutalemente:

1. Paul Pogba: de Juventus a Manchester United en 2016 por 105 millones de euros (121 millones de dólares).

2. Cristiano Ronaldo: de Manchester United a Real Madrid en 2009 por 96 millones de euros (111 millones de dólares).

3. Gareth Bale: de Tottenham a Real Madrid en 2013 por 91 millones de euros (105 millones de dólares).

4. Gonzalo Higuaín: de Napoli a Juventus en 2016 por 90 millones de euros (104 millones de dólares).

5. Neymar: de Santos a Barcelona en 2013 por 85,4 millones de euros (98 millones de dólares).

6. Romelu Lukaku: de Everton a Manchester United en 2017 por 85 millones de euros (97,9 millones de dólares).

7. Luis Suárez: de Liverpool a Barcelona en 2014 por 81 millones de euros (93 millones de dólares).

8. Álvaro Morata: de Real Madrid a Chelsea en 2017 por 80 millones de euros (92 millones de dólares).

9. Zinedine Zidane: de Juventus a Real Madrid en 2001 por 75,1 millones de euros (86,5 millones de dólares).

10. Ángel Di María: de Real Madrid a Manchester United en 2014 por 75 millones de euros (86,38 millones de dólares).

  • ¿Por qué tanto dinero en el fútbol?

En los últimos años la globalización tiene un papel fundamental:

1) La facilidad en accesibilidad para visibilizar torneos internacionales incrementó con el avance de las Nuevas Tecnologías de la Información y esto aumentó el precio de los derechos de televisión para transmitir determinadas competencias.

Recientemente, los derechos de TV Premier League de Inglaterra fueron comprados por Sky Sport en 12.000 millones de dólares, por apenas tres temporadas, pero es justamente la venta a proveedores extranjeros, para garantizar la visualización en el extranjero, una de las principales fuentes.

Hoy hay más espectadores de televisión de los que van a los estadios. Las gradas pronto servirán para pintar lindos mosaicos en los bancos.

2) China y Estados Unidos han ingresado agresivamente en el mercado. Sería tonto desconocer que el país asiático y el nortemaricano son potencias mundiales y que tienen notoria actividad económica en casi todos los aspectos. Y es desde hace pocos años que su interés por volver más atractivo sus torneos de fútbol han generado competencia directa con los clubes europeos por hacerse de los servicios de las denominadas «estrellas».

Esto ha obligado a elevar los costos de los fichajes de los jugadores, que cada vez más son sobrevalorados a su valor real.

3) La llegada de magnates causó un problema grande. Solo acudiendo a sus abultadas billeteras rompieron con el fútbol, comprando clubes y gastando cifras elevadas por los futbolistas. Sean de los países de Medio Oriente, de Asia, de Europa o de otras partes del mundo, los multimillonarios no han escatimado en gastos para satisfacer, hasta cierto punto, con sus caprichos.

  • El fútbol está enfermando

Y es que el fútbol se ha desentendido de la realidad mundial. En los últimos 10 año, tan solo 6 clubes (Manchester City, Manchester United, FC Barcelona, Real Madrid, Chelsea y PSG) han gastado aproximadamente 5.000 millones de dólares.

Este valor supera, según datos del Banco Mundial, al Producto Interno Bruto, PIB (valor monetario de los bienes y servicios finales producidos por una economía en un período determinado) de al menos 38 naciones, es decir, el 20% de países del planeta.

  • ¿Es humano este desmedido gasto?

En teoría, sería interesante analizar un utópico mundo donde el costoso fichaje de un jugador permite al club que lo vende en reinvertir esa ganancia en la formación de más jugadores, dándole más oportunidades a más jóvenes. Sería lindo pensar que el marketing alrededor de la llegada de un «crack» permita generar mayor empleo y circulación de capital para permitir una mayor liquidez en la sociedad y evitar crisis económicas. Pero es solo un sueño.

¿Qué tan proporcional es el aumento de los precios del mercado de pases con los casos de corrupción en el fútbol? ¿Todo ese dinero quien lo tiene? Si América Latina es la principal cantera de jugadores, ¿por qué no termina de despegar el balompié en nuestro continente?

A la final solo me pregunto: ¿ha servido todo este dinero para democratizar el fútbol en el mundo o solo para beneficio de pocos? Me inclino por la segunda opción, con mucho pesar. La economía le ha cometido una falta violenta al fútbol en el área principal, pero no ha visto ni la tarjeta roja.

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