Una actuación preocupante ante Paraguay y una decepcionante presentación en Barranquilla arrojaron como saldo el último combo eliminatorio a Rusia 2018. Apenas 1 de los 6 puntos disputados consiguió la selección nacional, pero sobre todo preocupa enormemente el bajo nivel mostrado por algunas individualidades que provocaron el fracaso colectivo.

Ecuador no fue ni la sombra del equipo que, en forma brillante, sumó 4 victorias consecutivas en el arranque de las eliminatorias sudamericanas, no solo por los 12 puntos que acumuló, sino por el nivel futbolístico que mostró en esos cuatro compromisos. Fútbol brillante, un equipo compacto y transiciones rápidas de defensa al ataque. En definitiva, conceptos modernos de lo que es hoy el fútbol de alta competencia.

Por todo esto, llama la atención y preocupa el nivel exhibido ante Paraguay y Colombia. Es verdad que las ausencias de algunos jugadores por lesión fueron determinantes, pero en líneas generales empezando desde el seleccionador, Gustavo Quinteros y, la gran mayoría de los jugadores, cometieron una serie de errores que llevaron al fracaso en estos cotejos recientemente disputados.

Quinteros pensó más en Colombia que en el primer rival que fue Paraguay. Se equivocó en el planteamiento al limitar a Luis Antonio Valencia en la posición de lateral derecho, mantuvo demasiado tiempo en el campo a Jefferson Montero, que por lo poco y nada que juega en Inglaterra ha perdido su gran nivel. No encontró acompañante para Enner Valencia. De alguna manera el DT sobrevaloró su capacidad y vanidad. El compromiso ante Colombia en Barranquilla requería de algunos cambios que tampoco el técnico pudo visualizar y así mejorar el rendimiento colectivo del equipo.

Sorpresivamente no dieron la talla en estos partidos jugadores como Achillier, Erazo, irreconocible lo de Walter Ayoví, Martinez y Cazares intermitentes. En general la selección estuvo muy por debajo de su nivel. Son pocos los que se salvan de la crítica entre ellos, Cristhian Noboa, particularmente en el partido ante la “Albirroja”.

Son derrotas que duelen y lastiman, pero que invitan a la reflexión y a la madurez. No es cuestión de criticar y tirar todo al tacho de la basura pero es necesario que con sabiduría y humildad se reconozcan los errores para poder corregir y retornar a la senda del triunfo.

Afortunadamente estamos en el camino. Se ha perdido el invicto y el liderato, pero la selección se mantiene en la zona de clasificación al mundial, que es el verdadero objetivo.

Finalmente, invito a dirigentes, técnicos, jugadores, aficionados y prensa deportiva a valorar lo que ha hecho la “Tri” en su justa medida y sobre todo a mantener el equilibrio. Ni el año anterior cuando cosechamos cuatro formidables victorias Ecuador era la mejor selección del mundo, ni ahora que apenas hemos logrado 1 punto de los 6 que disputamos, somos el peor equipo. Estamos en el camino correcto, hay que enmendar, pero la confianza mantenemos en nuestra querida selección.

Sobre El Autor

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.