“Crónica de una suspensión anunciada”. Así podríamos titular la historia vivida por Deportivo Quito en los últimos años. Era algo que se veía llegar, imposible de resistir, más allá del encomiable esfuerzo realizado por los actuales dirigentes con Joselito Cobo a la cabeza. Simplemente era cuestión de tiempo. El año anterior vivió la misma situación, los “chullas 1uiteños” no se presentaron ante Emelec. Perdió el partido, perdió los tres puntos y fue la razón para que renuncie el entonces presidente Santiago Rivadeneira. Hoy muchos otorgan la razón al ex-directivo.

Esta dolorosa historia, que irónicamente coincide con el tan anhelado título después de 40 años en el 2008. «Un titulo no tiene precio». Que equivocados estaban quienes justificaron una vuelta olímpica a cualquier precio. Esos éxitos generaron que dirigente irresponsables endeuden a la institución creando una bola de nieve que con el transcurrir de los años fue creciendo y hoy ha arrasado con todo.

La triste y dolorosa historia del D. Quito, es apenas la punta del iceberg de lo que viven la mayoría de los equipos de nuestro contradictorio fútbol. Hace pocos días, la selección nacional generó una jugosa recaudación, casi un millón y medio de dólares y en este mismo fútbol hay clubes que deben 3 meses a sus jugadores y a empleados administrativos que no cobran desde hace un año. La FEF sigue “oxigenando” con plazos que son artificios para que determinados clubes puedan continuar en el torneo. Un engaño para todos.

A la suspensión del Quito, se pueden sumar el Deportivo Cuenca , El Nacional, Liga de Loja y otros clubes tienen dos y hasta tres meses de deudas con sus jugadores. Problemas en la serie A y en la B, el tema es más crítico. Los clubes han expresado su malestar porque la FEF no cumple con el pago mensual de las cuotas por concepto de derechos de televisión, pero el organismo rector de nuestro balompié expresa que los canales contratantes adeudan los pagos respectivos. Todo parece caótico, aunque muchos no aceptan, la crisis está matando al fútbol nacional.

¿Qué hacer? ¿Qué camino se debe tomar y quién tiene la fórmula mágica para solucionar este preocupante tema en el cual, la irresponsabilidad y la demagogia de algunos “personajes” le ganó por goleada a la coherencia y la razón?

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